sábado, 2 de diciembre de 2017

Y yo no sé qué he hecho mal


(Las mujeres pop también lloran)

La chica del anuncio de pizza se lo dice a su padre anegada en lágrimas: “Le quería, papá. Llevábamos tres semanas. Me ha dejado por móvil. Y yo no sé qué he hecho mal” 

El anuncio es un tratado de comportamientos. El padre, desconocedor absoluto de la vida sentimental de su hija, desbordado y práctico. Una pizza será el mejor remedio. El padre, metiendo la pata cuando alude a lo bonita que es la camiseta que ella lleva. Por desgracia, ese fue uno de los regalos del novio que la ha dejado por móvil. Sin dar la cara. 

La chica que siente haber perdido al “amor de su vida”. Que nunca más quiere salir de su habitación porque su vida se ha terminado. Y, lo que es peor y más sintomático, que se siente culpable y se pregunta qué ha hecho mal no solamente para que el amor de su vida la abandone, sino también  para que lo haga a través de un simple, frío y escueto mensaje de móvil. 

El anuncio de pizza no lo ha pretendido, es un anuncio más, pero su lectura nos habla de un atavismo que las mujeres no hemos sabido superar. El complejo de culpa cuando alguien nos trata mal. El tipo abandona a la chica, el tipo es un cobarde que ni siquiera da la cara, el tipo le ha hecho, en tres semanas, algún regalo importante como para afianzar la relación…el tipo solo es capaz de enviarle un mensaje de móvil para decirle adiós. 

Lo peor de todo es que la chica no aprenderá la lección. Que es capaz de volver a salir con el “amor de su vida” aunque que ha huido de forma tan desagradable. Que es capaz de dar con otros “amores de su vida”, que también actúen con tan poca valentía y tanto desprecio a los sentimientos del otro. 

La chica no sabe qué ha hecho mal. Yo tampoco lo he sabido nunca. Aunque quizá el peor pecado esté en no ser fiel a nosotras mismas. En pensar tanto en los otros que olvidamos lo que somos, lo que queremos, lo que sentimos. Eso sí que es traición.

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